Miras dos purificadores. Los dos dicen «filtro HEPA», los dos prometen eliminar el 99,97 % de las partículas y uno cuesta el triple. La tentación de llevarse el barato es enorme, y muchas veces es un error que solo se descubre a las dos semanas: el aparato funciona, no hace ruido, y la habitación sigue oliendo igual.
La diferencia suele estar en un dato que casi nadie mira, porque no aparece en la caja con letras grandes.
Qué mide el CADR
Las siglas son de Clean Air Delivery Rate: la cantidad de aire limpio que el aparato entrega por hora. No cuánto filtra, sino cuánto aire consigue mover y devolver limpio en ese tiempo.
Ahí está la trampa del filtro HEPA: un HEPA dice lo bien que retiene las partículas del aire que pasa por él. Si el ventilador mueve poco aire, el filtro será excelente y el aparato inútil para una habitación grande.
Es la diferencia entre un colador muy fino y la cantidad de agua que consigues colar en una hora.
Cómo saber si un CADR te vale
El dato hay que ponerlo en relación con tu habitación: cuanto mayor sea la estancia, más CADR necesitas para renovar su aire varias veces por hora.
Y esa es la otra parte: lo importante no es limpiar el aire una vez, es hacerlo varias veces cada hora, porque el aire se vuelve a ensuciar continuamente —polvo, cocina, mascotas, la ropa, la calle—.
Por eso los fabricantes indican la superficie recomendada. Si en la ficha aparece una superficie máxima muy generosa y un CADR modesto, uno de los dos datos está contando la historia que interesa.
Cuidado con el CADR del modo turbo
Muchas fichas dan el CADR a máxima potencia, que suele ser también el modo más ruidoso. Si por la noche vas a usarlo en silencioso, el aire limpio que entrega es bastante menor que el del catálogo.
Mira si el fabricante publica el dato por modos. Si solo da el máximo, cuenta con que en silencioso rendirá bastante menos.
Tres CADR distintos
Algunos fabricantes publican un CADR para polvo, otro para polen y otro para humo. No es marketing: las partículas de humo son mucho más pequeñas y son las más difíciles de capturar.
Si compras por el humo del tabaco o por la contaminación de la calle, ese es tu número, no el del polvo.
Lo que el CADR no dice
- Los olores. Para eso hace falta carbón activado, y en cantidad suficiente: lo contamos en carbón activado frente a HEPA.
- El ruido real en el modo que vas a usar.
- Lo que cuestan los recambios, que en algunos modelos supera el precio del aparato en dos años.
- Si el HEPA es de verdad o «tipo HEPA»: eso se comprueba aparte, y lo vemos en cómo saber si tu purificador tiene HEPA verdadero.
La comprobación de un minuto antes de comprar
- Mide los metros de tu habitación.
- Busca el CADR en la ficha, y en qué modo está medido.
- Comprueba que la superficie recomendada cuadra con la tuya y no va justa.
- Mira el precio del filtro de recambio y cada cuánto se cambia.
Con eso evitas el error más caro: comprar un aparato pensado para un dormitorio pequeño y ponerlo en un salón abierto a la cocina, donde nunca va a poder.
Preguntas frecuentes
¿Qué es mejor, más CADR o mejor filtro?
Los dos hacen falta y miden cosas distintas: el filtro dice qué retiene del aire que pasa por él y el CADR cuánto aire limpio entrega por hora. Un filtro excelente con poco caudal se queda corto en una habitación grande, y mucho caudal con un filtro pobre no limpia bien.
¿Por qué hay varios CADR en la misma ficha?
Porque se mide con partículas distintas: polvo, polen y humo. Las de humo son las más pequeñas y las más difíciles de capturar, así que ese valor suele ser el más bajo. Si compras por el humo o por la contaminación, ese es tu número.
¿El CADR que anuncian es el del modo silencioso?
Casi nunca. Lo habitual es publicar el de máxima potencia, que suele ser también el modo más ruidoso. Si vas a usarlo de noche en silencioso, cuenta con que el aire limpio que entrega será bastante menor que el de la ficha.
¿Sirve un purificador con la ventana abierta?
Sirve para el aire que hay dentro, pero con la ventana abierta entra aire nuevo continuamente y el aparato no llega a completar los ciclos de renovación. Lo lógico es ventilar unos minutos y luego cerrar y dejar que el purificador trabaje.







